Elisa Soteldo la gran profesora de música de varias generaciones en Venezuela ha fallecido.

Elisa Soteldo: la gran profesora de música de varias generaciones en Venezuela ha fallecido.

La fundadora de Las Voces Blancas falleció ayer a los 93 años
imageRotate
Elisa Soteldo fue la primera mujer en cantar en una banda marcial
JOSÉ G. MÁRQUEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 23 de enero de 2016  10:02 AM

Soñaba con tener una sede apropiada para su legendaria escuela Las voces blancas, con la cual educó musicalmente a varias generaciones de venezolanos. Soñaba con conocer al director de orquesta Gustavo Dudamel. Soñaba con regresar a su Barquisimeto natal. Soñaba con que uno de sus nietos se convirtiera en un gran bolerista. Y soñaba con volver a cantar en locales nocturnos. Pero ninguno de esos anhelos llegó a cumplirlos la cantante, directora de coros y, por encima de todo, profesora Elisa Soteldo, quien falleció ayer a los 93 años.

Soteldo nació en una familia de músicos el 25 de julio de 1922. De su padre Rafael Soteldo, fundador y profesor de la Escuela de Música de Barquisimeto, aprendió teoría, solfeo y canto. De su madre Ángela aprendió a tocar piano junto con la profesora Blanca Mésoli.

Pero sus estudios formales los realiza en la Escuela Experimental de Venezuela, en Caracas, donde se gradúa, para luego inscribirse en el Colegio Santa María (ahora Universidad Santa María).

Es junto con sus hermanos, Rafael Horacio, Antonio María, Salvador y Virgilio Soteldo, que crea en la década de los treinta una banda marcial -de hecho, Elisa es considerada la primera mujer en cantar en una banda deesta categoría- que no tarda en llamar la atención de muchísimas personas.

Y no es su única hazana: Es también la primera mujer en cantar en una orquesta big band -la de su esposo Luis Alfonzo Larraín- en Venezuela en la década de los 40. Y es la primera mujer en cantar boleros con una agrupación de esa envergadura.

Llamaba tanto la atención que, canales como Televisa (ahora Venevisión) y Radio Caracas Televisión (hoy sin señal), además de un buen número de emisoras de radio, solían invitarla con regularidad para que cantara en sus programas en los años 40 y 50. Y todos aplaudían su voz prodigiosa -que era igual de agradable en español como en inglés-, así como su talento para en la ejecución del piano.

Participó en obras de teatro y en películas. Produjo musicales. Y no paró de cantar durante años.

Pero una de sus mayores satisfacciones fue la fundación coral infantil Las Voces Blancas de Venezuela, concebida junto a su esposo de entonces, el trompetista Mario Fernández en 1967.

Con 20 niños comenzó Elisa Soteldo su sueño de aproximar a miles de venezolanos al mundo de la música. Un proyecto que, con mucha constancia y esfuerzo, se consolidó como una cantera de talentos vocales en el país, y con la que anualmente montaba espectáculos como el musical de Broadway Anita la huerfanita y El cascanueces en teatros y programas de televisión.

“La muerte de Elisa Soteldo es una pérdida lamentable”, dice Chelique Sarabia, cantautor venezolano. “Elisa será un ejemplo permanente de constancia, dedicación y empeño en el desarrollo de la vocación artística. Ella era una mujer con mucho ímpetu, tenía una personalidad muy fuerte, y Las Voces Blancas será su legado, pues le imprimió el arte a muchos niños de este país. Así que hacemos votos para que su vida siga de ejemplo a futuras generaciones”, agrega el ganador de un premio Grammy.

Con Las voces blancas Elisa Soteldo hizo también una versión de la canciónSueños de una niña, que escribiera su hija Keyla Ermecheo, y que María Teresa Chacín incluyó en su disco Canta cuento , con el cual obtuvo un premio Grammy Latino en el año 2012. El último álbum que escuchó Elisa Soteldo.

“Eso fue lo que me contó su hija cuando me dio la terrible noticia. Me dij
o que Elisa quería montar una pieza con ese disco”, cuenta María Teresa Chacín notablemente afectada.

“¡Lo siento tanto! Yo la quise muchísimo. ¡La admiré tanto! Era una gran mujer, pero le doy gracias a Dios porque tuvo una vida plena llena de música, buenos compañeros, y mucha gente hermosa que la rodeó siempre”, agrega la cantante venezolana.

Y no sólo sus amigos eran músicos. También sus cuatro esposos, con los cuales concibió hijos artistas. Estuvieron en su corazón Jesús “Chucho” Sanoja, padre del músico Chuchito Sanoja; el director Luis Alfonzo Larraín, padre del músico Federico Larraín (fallecido) y la bailarina clásica Keyla Ermecheo; el trompetista Mario Fernández, padre de la actriz y cantante Liz Fernández Soteldo; y Aldemaro Romero, padre de Elaiza Romero. Éste último, de hecho, le compuso a Elisa Soteldo Mi melancolía, que era su canción favorita.

En una entrevista dada en 2013 a El Impulso de su natal Barquisimeto, Elisa Soteldo confesó que le gustaría ser recordada como un ejemplo. “Como un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones. Que la generación de relevo tenga un camino a seguir. Los muchachos de hoy en día están muy solos”, dijo Elisa Soteldo, cuya voz era la más blanca de todas.

 

 

 

 

 

Deja un comentario